Personas maravillosas son aquellas que aman tus cenizas sin conocer tus incendios, que entran en tu vida sin avisar y que deseas que jamás salgan de ella; las personas más excepcionales están junto a ti no por casualidad, sino porque las mereces, porque sabes muy bien cuánto vale su alma y la nobleza de sus corazones. Y cuando por fin encuentras tu sitio, toca volver a empezar de nuevo, muy a mi pesar, porque la vida te termina llevando donde quiere, no donde tú quieres, y si algo tengo claro es que soy lo que soy. Todo lo que tenemos es un préstamo y puede ser reclamado en cualquier momento, y para estar bien es necesario motivarte incluso en esos días en los que tirarías la toalla; la vida tiene sus momentos buenos y sus momentos malos, pero hay que seguir ahí, implacable, al pie del cañón, intentando luchar por aquello que nos hace felices.
LA FORTALEZA REAL SE VE CUANDO SIGUES ADELANTE AUNQUE TODO TE INVITE A DETENERTE.

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